Jueves, 26 de marzo de 2026

Tengo la sensación de que la vida solo dura un día, que siempre es hoy y más precisamente, que siempre es ahora. Que toda la existencia ocurre en presencia. Nadie vive ayer ni mañana; todo lo vivido, incluso el recuerdo y la anticipación, sucede ahora.

El hoy repitiéndose eternamente. El tiempo es una ilusión. Solo existe el hoy y más profundamente, el ahora.
El ahora no es un instante dentro del tiempo; es el campo donde el tiempo aparece.

Intuyo que el mismo día en que nacemos es el mismo día en que morimos. Nacimiento y muerte no son dos eventos separados, sino movimientos inseparables dentro de una misma totalidad. Lo nacido y lo muerto son formas de aquello que no nace ni muere.

La fantasía mental de que “la muerte vendrá después” es una ilusión. Desde que nacemos ya estamos en ella, no como tragedia, sino como condición. La vida no corre hacia la muerte; la vida ya ocurre dentro de esa finitud. Darse cuenta de ello nos devuelve al presente.

Despertar es darse cuenta. Ver lo que ya es.

E iluminarse, tal vez, es liberarse del nacimiento y la muerte. La conciencia deja de identificarse con lo que aparece y desaparece. Y una vez ocurre esa liberación —eso que llamamos iluminación—, retornas al samsara (nacer y morir). Porque comprendes que, mientras haya sufrimiento en el mundo, no hay una liberación completa. El primer gran voto de los Bodhisattvas dice que todos los seres son UNO, prometo liberarlos.

Me doy cuenta que mi liberación no está separada, y no puede ser indiferente al sufrimiento del mundo. Entonces tomas el camino del Bodhisattva y regresas. ¿Quién retorna?

Me doy cuenta de que esto no termina jamás. Siento vértigo y pienso: ¡Qué cansancio!


Respiro.
Eternidad, ahora.

Recuerdo las Cuatro Nobles Verdades:
Primera noble verdad: el sufrimiento existe. Segunda noble verdad: hay una causa del sufrimiento (la ignorancia de no saber quiénes somos y vivir bajo la ilusión de separación). Tercera noble verdad: el sufrimiento puede cesar. Cuarta noble verdad: hay un camino que conduce al cese del sufrimiento (el Noble Óctuple Sendero).

Las puertas del dharma son inconmensurables.
La vida es ahora.

Ser amor, ahora.
Ale 🙏💧

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